Tuesday, 03 June 08, 02:25 AM · Comments(0)
31.05.08 | GodoyCruzAT.com.ar estuvo en Buenos Aires para que vivieras el posible ascenso desde adentro. Postergamos el festejo, pero te contamos porque no fue gol la última.

Obelisco tombino. Entre mendocinos que viven allá y otros tantos que viajaron de acá, cerca de 200 bodegueros estuvieron en el
Centenario.
ANALISIS
La Terminal de
Retiro amanece en un sábado que será tranquilo. El agite en Capital es de lunes a viernes. En 9 de Julio y Corrientes, el Obelisco todavía no recibe todo el calor del sol y los autos apenas
empiezan a salir por más que uno casi nos atropella por desafiar el semáforo. Nunca más. Florida aún no despierta así que decidimos ir al hotel de los jugadores, donde caemos en pleno desayuno
y nos encontramos con amigos. Tombinos de Mendoza dicen presente, y tombinos que viven en Buenos Aires también hacen presencia. Vaticinamos que el Centenario tendrá no menos de 150 bodegueros
prestos a ascender.
Hacemos una previa con el Indio Moreyra, el Gula Aguirre y el Gato Oldrá, nos despedimos de la gente hasta la cancha y nos vamos a Burger King a comernos una hamburguesa de cuatro carnes. Sí, cuatro medallones en un mismo sánguche. Que suerte que en Mendoza no existe. Un Mc Donalds por cuadra nos marcaba la pauta que la cómida rápida no pasa desapercibida por aquellos pagos. De ahí hacemos turismo y nos tomamos un tacho hasta Quilmes. El taxista, buena onda, nos explica porqué no les conviene ir a provincia. Resulta que de vuelta no pueden levantar gente ni llevar la bandera porque los multan. De Capital para afuera, hay taxis regionales o remises. El reloj marca la considerable suma de 40 pesitos. Y sí, todo sea por el Tomba.
En la cancha lo vemos desde la platea, en medio de hinchas que con el paso de los minutos se van sacando cada vez más y no ahorran puteadas para el planteo defensivo del Gato Oldrá. Los suplentes tombinos precalientan debajo nuestro y cruzamos miraditas cómplices con algunos. Vemos el papelón de Ovelar en primer plano y nos agarramos la cabeza. No nos importa disimular, a esa altura se nos acabada de escapar el ascenso. ¿Querés que te expliquemos porqué se lo perdió el paragua? No nos pidas cosas imposibles, por favor.
Después nos costó una enormidad salir de Quilmes porque a las 8 de la tarde ya era un pueblo fantasma y los remises sólo trabajan con códigos. Te traducimos: si no sos cliente te sacan de una bajo la excusa "no tenemos coches" cuando en la puerta hay por lo menos dos autos. Pero lo logramos. Unos amigos nos llevaron a hacer turismo por canchas de Primera, como para volver a meternos en ambiente. El domingo se pasa rápido en el Abasto, una ciudad entera dentro de una ciudad que parece directamente otro país. Pero ya es hora de pegar la vuelta y volver a nuestra tranquilidad provinciana. Y eso que era fin de semana...
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