Wednesday, 11 June 08, 12:53 AM
09.06.08 | El Malvinas lució a pleno y la gente hizo saber su gratitud hacia con el equipo. Todo el Mundo Godoy Cruz se hizo presente y sobró la emoción a flor de piel.

Todos al travesaño. La cancha invadida y los jugadores con lo puesto alargan el festejo.
El cuerpo técnico completo dando la conferencia de prensa porque “no es solamente Oldrá este cuerpo técnico, sino que todos aportaron lo suyo”, según el propio DT lo explicó; Rubén y el Hacha Almeida festejando en los vestuarios, Mario Contreras y José Mansur con su semblante de dirigentes pero también con su pasión de hinchas, Enzo Pérez y Mariano Torresi recordando viejas épocas y tomándose revancha, el Checho Batista sintiéndose “una hincha más que viene a festejar con este grupo que se lo merece”, el Gula Aguirre emocionado porque “vengo de sufrir un descenso con Villa Mitre y nunca pensé en vivir algo tan hermoso como esto, no tengo palabras”, o todos esos valores propios que ya tienen en su pecho dos ascensos como Ibáñez, Fernández, Olmedo, Barrera, Salomón, Vallés, Cappa; y todos los pibes del club que hicieron de este un plantel de pura cepa como Díaz, Garín, Aracena, Camargo, Pereyra, Cámara, Villegas, Conejero, Vera, y muchos más.
Todos conjugaron para hacer de la noche del lunes un momento especial, único y difícilmente repetible. Porque ese recibimiento popular obligó a la piel de gallina, porque esa postergación del partido a causa del humo confirmó la grandeza del más grande, porque esa vuelta olímpica a paso de hombre emocionó hasta las lágrimas. Y todo eso culminado con un partido de primera que dejó abierta la posibilidad del título.
Godoy Cruz volvió al fútbol grande. Motivos, razones y grandeza, le sobran. Lo del lunes por la noche fue sólo un anticipo de lo que viene, porque falta lo mejor.
Ahora, vamos por más.

El Malvinas tuvo más concurrencia que contra Ben Hur. Aproximadamente 35 mil tombinos le dieron un marco espectacular. Ah, y cien tucumanos que burlaron la
prohibición... una vez más.

El recibimiento del equipo fue inédito en Mendoza. El inicio del partido debió postergarse por el mismo.

El humo pintó la noche de azul y blanco. Atrás, el cartel reza: "Godoy Cruz, el más grande de Cuyo. Felicitaciones, otra vez en Primera".

Las banderas marcaron la noche flameando todo el partido desde los cuatro costados.

Los globos largos no se quedaron atrás. Un sector de la popu se vio copado con ellos, que, por supuesto, volaron con la salida del equipo.

De Primera. La bandera no miente. La prueba está detrás de ella.
Wednesday, 11 June 08, 12:45 AM
09.06.08 | San Martín de Tucumán vino a Mendoza canchero pensando que iba a dar la vuelta y se comió un pesto bárbaro de un Godoy Cruz pleno que jugó tranquilo y marcó diferencia.

Todos arriba de Ramírez, que volvió al gol y a su escencia. Y sí, era cuestión de sacarse la mochila...
Los festejos por el ascenso fueron coronados con una espectacular victoria sobre el puntero del campeonato, que tuvo en pasajes del complemento baile incluido. Godoy Cruz, motivado por su multitud agradecida que lo recibió como jamás antes un equipo mendocino fue recibido, jugó sin la mochila que venía acarreando últimamente y desplegó el fútbol que nos regaló durante todo el campeonato.
Otra vez apareció Ramírez en su máxima expresión, Caruso fue incisivo cuando bajaba y hacía movimientos rápidos en una baldoza, Olmedo y Garipe se comieron la cancha, Solana y Aguirre la abrieron y la defensa no tuvo fisuras frente a dos pesos pesados como el Ratón Ibáñez y el gran Campodónico.
Y dentro de un partido cerrado, entre Caruso, Rojas y Ramírez lo abrieron con una jugada hermosa que rompió el cerrojo tucumano y que dejó cara a cara al Mago para que definiera de la mejor manera y abriera el partido, desatando la continuidad de los festejos en un Malvinas que explotaba.
Si bien ese gol marcó un posterior dominio territorial de los tucumanos, que manejaron la pelota a gusto y placer hasta el final del primer tiempo, sería lo que abriría las puertas para el baile del segundo tiempo. Porque lejos de dejarlo reaccionar, el Tomba monopolizó la pelota y la hizo correr, sacando de su habitual contextura a San Martín e incluso poniéndolo nervioso.
El toque toque de adentro de la cancha, el ole ole de la tribuna y algunos lujitos de más calentaron a un Santo más acostumbrado a humillar a que lo humillen. “Se creían el Milan y nosotros demostramos quienes son los mejores”, diría Salomón después, graficando a la perfección ese sentimiento de superioridad con el que salieron los tucumanos a la cancha, y sobre todo las violentas reacciones de sus impotentes jugadores al ser totalmente pasados por encima por este Godoy Cruz que no les va a regalar el título así nomás.
Porque Aguirre liquidó la historia, y pudieron ser más. Pero lo importante es que el Expreso dejó en claro que no se conforma con haber ascendido, y va por la estrella en el escudo.
Wednesday, 11 June 08, 12:37 AM
10.06.08 | El Checho Batista se dio una vuelta para festejar con el Gato, sus ex dirigidos y la gente, y habló a solas con GodoyCruzAT.com.ar.

El Checho desde su asunción a la Selección sub 23 vino a ver 4 partidos y convocó en reiteradas ocasiones a Hernández y Jesús
Vera.
Apenas se enteró del ascenso tombino, el sábado, inevitablemente se sintió orgulloso y parte del logro. Sergio Batista, actual técnico de la Selección sub 23 que defenderá el oro en Beijing, sonrió cómplice de este logro bodeguero. Y su presencia en los festejos era inevitable, pues fue el gestor de este grupo junto con Daniel Oldrá hasta que por el llamado de Grondona le dejó la posta al Gato que mantuvo la línea y culminó el proceso con el ascenso. Apenas llegado al Malvinas, el Checho se detuvo amablemente ante la propuesta del mano a mano por parte de GodoyCruzAT.com.ar, y dejó en exclusiva los siguientes conceptos:
La clave del ascenso. “Yo siempre le dije a los muchachos que para lograr el objetivo había que armar un buen grupo de gente. Se armó y por suerte se pudo lograr este ascenso. Yo me voy a quedar más que nada con la familia que se formó acá en Godoy Cruz entre dirigentes, cuerpo técnico, jugadores y la gente misma que apoyó en todo momento”.
Su granito de arena. “Este ascenso es de Daniel (Oldrá). Uno tuvo su participación de entrada, pero Daniel lo definió. Cuando yo tenía que irme hablábamos con los dirigentes y yo dejé toda mi confianza en él porque era un tipo del club y me alegro por él porque cuando llegué acá me abrió las puertas y sólo tengo palabras de agradecimiento”.
El inicio. “Me siento parte porque uno inició esto. Los primeros días que estuvimos acá hablamos principalmente del duro golpe que había sido el descenso para Godoy Cruz, entonces había que levantar todo otra vez. Y en el comienzo se levantó, se armó toda la parte psicológica. Lo entendieron los dirigentes y también los jugadores que fueron llegando”.
Sus visitas a Mendoza. “¿Te soy sincero? Soy un hincha más y vengo como un hincha más. Yo estoy muy agradecido a Godoy Cruz porque confió en mí cuando yo había dejado de entrenar, pero en Mendoza encontré la gente que uno pretendía en el fútbol: gente tranquila. Y también encontré paz, felicidad, y soy un hincha más. Hoy vengo más que nada para disfrutar de todo esto, saludar a los muchachos y ver como la gente festeja. Vengo seguido y voy a seguir viniendo porque terminé con todos con una muy buena relación, me trataron como en casa y por eso uno vuelve”.
Sunday, 08 June 08, 05:29 PM
07.06.08 | Cada uno vivió el partido de Unión de distinta manera, y una vez consumado el retorno a Primera, el pueblo tombino explotó en la plaza y en la Bodega. Los jugadores no se guardaron nada.

Salomón y Garipe saludan desde su habitación en la concentración a la multitud que iba llegando al hotel. Algunos lo escucharon
por radio, otros vieron por TV a Instituto y se enteraban, algunos dormían y el PF salió a correr. El Gato no lo escuchó y se enteró cuando Marcucci le avisó al final: "Somo otra vez de
Primera, Gatito", le dijo.
El reloj no marcaba todavía las 5 de la tarde y la Mendoza futbolera era un desierto. Las radios mandaban mensajes postergadores y la cosa se definía el lunes. Hasta el Flaco Miranda, de visita, se iba algo desilusionado del alojamiento de sus ex compañeros. Pero a los 49 minutos del segundo tiempo, 17.16 hora local, retumbaba el empate de Ben Hur y la provincia temblaba. Los más madrugadores hacían patria en la plaza Godoy Cruz llegando antes que nadie y poniendo las primeras gotas de color. En el hotel donde concentra el equipo, las habitaciones se alborotaron y los gritos se oyeron desde el Acceso Sur. Pronto, los pasillos estaban bañados en harina y en la espuma de los matafuegos. Cualquier cosa servía para exteriorizar. Uno a uno comenzaban a bajar al lobby, donde ya habían hinchas, familiares y allegados. La cuestión se tornó incontrolable, por eso tuvo que aparecer la seguridad del hotel para no dejar pasar a nadie más. No les importó a los 200 hinchas que se quedaron afuera, y mucho menos les importó cuando los jugadores salieron a festejar con ellos.
Para ese entonces más de 10 mil emocionados hinchas habían invadido la plaza y esperaban por sus héroes. Para ese entonces la pileta del Microtel ya había bañado a varios. Para ese entonces el Gato Oldrá ya había salido en todos los medios empapado en sus propias lágrimas tombinas. “Es mi tercer ascenso con el club que soy hincha, y lo más importante es devolver al equipo adonde se merece. Pero esto es todo de los jugadores, ellos son los verdaderos actores de esta historia”, repetía una y otra vez entre abrazo y abrazo.
Se lo veía a Fernando Cámara con el redoblante, el resto cantaban y saltaban. Curbelo lesionado, Moreyra suspendido, Cuello relegado desde su lesión del año pasado, los pibes de los cuales pocos saben sus apellidos pero que la reman todos los días. Estaban todos, no faltaba nadie, las lágrimas y las dedicatorias marcaban el hilo conductor de una fiesta que continuaría.
“Ya lo van a ver, ya lo van a ver, al Tomba jugando en Primera, a la Lepra jugando en la B”, retumbaba en el hotel y en la plaza. Y el Nico Olmedo, capitán y orgullo propio, en medio de suspiros alcanzaba a decir: “Tenemos que disfrutar esto y jugar tranquilos el lunes para dar un gran paso y poder salir campeones. El equipo se lo merece”. David Fernández, sin tantas apariciones pero con mucho protagonismo por ser el autor de los goles contra Independiente, lloraba por los colores que lleva en la sangre. “Esto es algo inexplicable, estoy feliz como mis compañeros, nos sacamos la mochila y ahora tenemos que disfrutar. Valió la pena todo el esfuerzo, apoyar desde afuera, por los goles. Ahora tenemos que disfrutar en Primera”. Gabriel Vallés, otro de los valores genuinos de la cantera bodeguera, saltaba y se abrazaba con quien encontrara, al tiempo que rogaba: “Ojalá que nos quedemos en Primera para siempre”.
De ahí a la plaza. De ahí al Gambarte. Un grito popular hecho ascenso. Una multitud congregada para concretar el grito del regreso. Un “vamos a volver” más real que nunca. Un premonitorio “el Tomba ya estuvo en Primera y un día tiene que volver, con toda la gente que lleva no puede jugar en la B” que sonó fuerte. Y por supuesto, la promesa que esto fue sólo la primera parte de un delirio que multiplicará colores el lunes en el partido.

Guille Franco se funde en un emotivo abrazo. Dejó el fútbol por 3 años para dedicarse a una misión mormona y volvió para ascender.

El piletazo. Al mejor estilo rugby, muchos terminaron empapados.

La plaza departamental fue el epicentro de la alegría y hasta allí llegaron más de 10 mil tombinos.

Cámara con el redoblante, el lesionado Curbelo y Cuello, que no jugó más desde el año pasado, el abanderado. Los tres arriba del micro que los llevó del hotel a la
Bodega.
Sunday, 08 June 08, 05:25 PM
08.06.08 | Como contra Chicago, la llegada de Godoy Cruz a la máxima categoría se dio un sábado. Esta vez las circunstancias fueron totalmente distintas, pero la alegría fue mayor.

Valores propios en pleno festejo: Salomón, Pereyra, Fernández y Barrera con dos hinchas en el hotel.
El sábado 20 de mayo del 2006, el Godoy Cruz del Chocho Llop escribía el más grande artículo de su historia personal. Nacido en 1921, el club lograba un hito histórico para Mendoza: llegar a Primera División ganando un torneo de ascenso. Ni por invitación, ni mucho menos clasificando de manera directa como en los viejos nacionales, sino ganando el ascenso con todo derecho en un Apertura espectacular (que incluyó 8 victorias seguidas) y dos finales apasionantes donde la superioridad frente al Torito quedó reflejada en el 4-2 del global final.
Ahora fue igual un sábado, pero fue fuera de la cancha. Y ahora, sobre todo, a diferencia de aquella vez el logro fue creíble. ¿Qué queremos decir con esto? En el 2006 lograr el ascenso fue irreal. Fue alcanzar algo por lo que se luchó 12 años. Fue conseguir una meta de esas que uno piensa jamás alcanzará. El añito que duró la experiencia en la elite confirmó que todo parecía ser un sueño, una prueba de la delicia del fútbol en su máxima exponencia.
Ahora fue igual un sábado, pero se disfrutó más. Porque el retorno se logró de manera instantánea, sin perder tiempo, pero justificándolo fecha a fecha a los largo de un torneo de 38 partidos que en los papeles no daba mucho margen de error. Análisis de la temporada al margen, el Godoy Cruz versión Checho primero y Gato segundo, fue uno de los dos mejores equipos sin dejar ninguna duda.
Como contra Chicago, el ascenso fue un sábado. Pero ahora fue totalmente distinto. En todo sentido. Y el objetivo, ahora, es mantenerse arriba, cueste lo que cueste.
Sunday, 08 June 08, 05:22 PM
08.06.08 | Este lunes en un marco de fiesta total, Godoy Cruz recibe a San Martín de Tucumán. Los dos mejores equipos del torneo chocan ya ascendidos y hay promesa de algarabía. ¿Empate firmado? Ni ahí.

Contra Ben Hur explotó. Contra San Martín explotará el doble. Puro festejo.
Y el destino quiso nomás que tombinos y cirujas se encontraran ya ascendidos. Nada de especular con el puntito que le dé el ascenso a uno y el título a otro. Ahora a por el campeonato.
Porque este lunes el Malvinas Argentinas se vestirá de fiesta para recibir a los dos equipo que mejor hicieron las cosas, a las dos instituciones más convocantes del interior del país (amén de Belgrano y Talleres), en definitiva, el estadio provincial será testigo de un partido de otra categoría. Lisa y llanamente: un partido de Primera.
Si el Expreso no llegaba ascendido, muchos firmaban el empate. “Claro que firmamos el empate, a los dos nos conviene y nosotros queremos sacarnos ya esta mochila”, había dicho sin vergüenza el Chiqui Solana durante la semana. Es que con el puntito repartido, a Godoy Cruz le alcanzaba para volver y los tucumanos, de yapa, se llevaban el título de campeón de temporada. Pero las cosas cambiaron, el Tomba llega ascendido y ahora irá todo por el todo por la estrellita en el escudo. De ganar, el equipo de Oldrá quedará a un punto del Santo.
No obstante, el resultado estará totalmente al margen. Una multitud adornará las tribunas de nuestra casa mayor y la asistencia promete superar el marco imponente que hubo contra Ben Hur. No habrá presiones ni tensiones, será puro festejo.
Será la fiesta de dos equipos que a partir de la temporada que viene se codearán con los más grandes.
Sigue la venta
Si sos uno de los pocos que todavía no adquirió su entrada para el partido, este lunes se completa el cuarto y último día de venta anticipada. Los boletos podrán ser adquiridos en Tarjeta
Nevada de calle Las Heras de Ciudad en horario de comercio; en las boleterías del Club Godoy Cruz (Balcarce 477, GC) de 10 a 18.30hs; y en el Estadio Malvinas Argentinas a partir de las
18.30hs.
Cabe recordar que los socios del club con la cuota de junio al día ingresarán sin cargo a cualquier sector del estadio, pero deberán canjear su entrada presentando el carnet únicamente en las boleterías del club. Al Malvinas deberán ir acompañados con su carnet y la cuota de junio pagada.
Los precios de las entradas son los siguiente:
Popular Mayor: $18
Popular Jubilados y Damas $10
Popular Menor: $5
Platea Descubierta Mayor: $25
Platea Descubierta Jubilados, Damas y Menores: $15
Platea Cubierta Mayor: $35
Platea Cubierta Jubilados, Damas y Menores: $20
Obleas playa oficial: $10
Sunday, 08 June 08, 05:06 PM
08.06.08 | Godoy Cruz pudo ascender contra Ben Hur de local e incluso contra Quilmes en Buenos Aires. Pero la sucesión de hechos hizo que el Expreso volviera a Primera con la oreja pegada a la radio.

Con la de la BH. Literalmente, los tombinos salieron a festejar con la camiseta de Ben Hur, recuerdo del título del
2005.
Fue sin dudas un sábado distinto. Nihuil y Elevediez transmitían por sus señales Unión-Ben Hur, lo que en otro contexto hubiera sido un partido intrascendente para nosotros los mendocinos. Pero en este caso, Godoy Cruz tenía puesta la camiseta de la BH para adelantar los festejos. La apertura del tatengue mediante Martín Zapata alargaba la esperaba y más porque los rafaelinos no daban señales de reacción. El partido se agotaba y esos 5 minutos de adición no ayudaban a pensar en que la historia se revertiría. Pero a los 49, Cristian Vella, el mismo que en Mendoza tiró el centro para que Mariano Echagüe silenciara al Malvinas, aceleraba el retorno a Primera.
Estaba consumado porque no quedaba más tiempo para consumir. Era otro sábado de gloria para el Expreso, como aquel 20 de mayo donde el Tomba ascendió jugando. Ahora se dio totalmente distinto, con la oreja pegada a la radio y el alma en Santa Fe.
Lo importante era volver, sin importar cómo ni cuando. No fue ni contra Ben Hur, ni contra Quilmes ni contra San Martín de Tucumán. Fue sin jugar. Fue un ascenso radial.
Saturday, 07 June 08, 04:03 PM
07.06.08 | Ben Hur nos había amargado hace dos semanas pero ahora nos dio la manito que hacía falta para adelantar el ascenso. Sin esperar al lunes, el Tomba regresó al lugar que nunca debería haber dejado.
¿Se acuerdan del primer partido en Mendoza? Fue la segunda fecha, tras debutar empatando en Defensa y Justicia. Al Malvinas llegaba Almirante Brown y hacía frío. Hacía tanto frío que estaba nevando. Llegué 20 minutos antes del partido y no habían más del mil personas. Estaba acostumbrado a 20 mil por partido, y le dije a mi compañera de emociones "volvimos a la B". Oh sorpresa para mí cuando empezó el partido: la popular estaba llena y unos 10 mil bodegueros decoraban el estadio. Y cuando salió el equipo, un canto popular, que a lo largo del torneo se haría himno, me crispó la piel: "¡Vamos a volver, a volver, vamos a volver... ooooh!".
Y se cumplió. Quién diría, ¿no? Tan rápido. Tan rápido como aquel sueño de Primera, que duró sólo un año. Ese grito hecho esperanza se cumplió en una temporada. El "vamos a volver" fue la palabra santa que marcó una campaña plena de protagonismo, iniciada con el Checho Batista y culminada con nuestro Gato Oldrá, con un equipo conformado sin hacer ruido, lleno de valores propios y que en silencio fue sumando puntos para explotar en la segunda parte del torneo y posicionarse en base a resultados en un lugar que nunca más abandonó.
Y mejor que en Buenos Aires sólo empezaron a hablar del Tomba hace dos fechas, y sólo para tirar mierda. Mucho mejor. Porque en silencio se hacen las mejores cosas. Con seriedad dirigencial, con el armado de un grupo homogéneo y con el notable apoyo de una hinchada que jamás descendió.
Se logró. Se pudo lograr hace dos semanas, hace una. Se pudo lograr el lunes. Pero se logró escuchando la radio. De 20 ascendían dos, y el Expreso fue uno de esos. Con San Martín, ahora, nada de firmar el empate. Vamos por el campeonato.
Godoy Cruz, orgullo mendocino.
Tuesday, 03 June 08, 02:25 AM
31.05.08 | GodoyCruzAT.com.ar estuvo en Buenos Aires para que vivieras el posible ascenso desde adentro. Postergamos el festejo, pero te contamos porque no fue gol la última.

Obelisco tombino. Entre mendocinos que viven allá y otros tantos que viajaron de acá, cerca de 200 bodegueros estuvieron en el
Centenario.
ANALISIS
La Terminal de
Retiro amanece en un sábado que será tranquilo. El agite en Capital es de lunes a viernes. En 9 de Julio y Corrientes, el Obelisco todavía no recibe todo el calor del sol y los autos apenas
empiezan a salir por más que uno casi nos atropella por desafiar el semáforo. Nunca más. Florida aún no despierta así que decidimos ir al hotel de los jugadores, donde caemos en pleno desayuno
y nos encontramos con amigos. Tombinos de Mendoza dicen presente, y tombinos que viven en Buenos Aires también hacen presencia. Vaticinamos que el Centenario tendrá no menos de 150 bodegueros
prestos a ascender.
Hacemos una previa con el Indio Moreyra, el Gula Aguirre y el Gato Oldrá, nos despedimos de la gente hasta la cancha y nos vamos a Burger King a comernos una hamburguesa de cuatro carnes. Sí, cuatro medallones en un mismo sánguche. Que suerte que en Mendoza no existe. Un Mc Donalds por cuadra nos marcaba la pauta que la cómida rápida no pasa desapercibida por aquellos pagos. De ahí hacemos turismo y nos tomamos un tacho hasta Quilmes. El taxista, buena onda, nos explica porqué no les conviene ir a provincia. Resulta que de vuelta no pueden levantar gente ni llevar la bandera porque los multan. De Capital para afuera, hay taxis regionales o remises. El reloj marca la considerable suma de 40 pesitos. Y sí, todo sea por el Tomba.
En la cancha lo vemos desde la platea, en medio de hinchas que con el paso de los minutos se van sacando cada vez más y no ahorran puteadas para el planteo defensivo del Gato Oldrá. Los suplentes tombinos precalientan debajo nuestro y cruzamos miraditas cómplices con algunos. Vemos el papelón de Ovelar en primer plano y nos agarramos la cabeza. No nos importa disimular, a esa altura se nos acabada de escapar el ascenso. ¿Querés que te expliquemos porqué se lo perdió el paragua? No nos pidas cosas imposibles, por favor.
Después nos costó una enormidad salir de Quilmes porque a las 8 de la tarde ya era un pueblo fantasma y los remises sólo trabajan con códigos. Te traducimos: si no sos cliente te sacan de una bajo la excusa "no tenemos coches" cuando en la puerta hay por lo menos dos autos. Pero lo logramos. Unos amigos nos llevaron a hacer turismo por canchas de Primera, como para volver a meternos en ambiente. El domingo se pasa rápido en el Abasto, una ciudad entera dentro de una ciudad que parece directamente otro país. Pero ya es hora de pegar la vuelta y volver a nuestra tranquilidad provinciana. Y eso que era fin de semana...
Tuesday, 03 June 08, 02:21 AM
31.05.08 | El planteo bodeguero fue sucio y defensivo, pero el empate conseguido justifica lo realizado por Oldrá. El ascenso quedó a un punto de distancia y, lo mejor de todo, se puede celebrar con gente propia y no por una pantalla gigante.

Godoy Cruz, como pocas veces antes, jugó con la cola muy metida entre las patas.
ANALISIS
Los medios porteños se
cansaron de hablar pestes de este Godoy Cruz versión anti Quilmes. Los mismos plateistas se miraban entre ellos diciendo despectivamente “lo peor de todo es que estos van a ascender”. Y, en
honor a la verdad, fue extraño ver a un Expreso tan defensivo. “Nos tuvimos que meter atrás porque Quilmes empujaba mucho”, diría Salomón más tarde. Chocamos conceptos con el Cato: meterse
atrás es una cuestión de actitud, más allá de las ganas del rival.
Pero vale. Vale traicionar una vez nuestro fútbol que es igual en todas las canchas. Vale porque el empate nos deja a un toquecito de volver, con la particularidad que el retorno no se puede producir a más de mil kilómetros de distancia, sino que se puede dar en casa propia con gente propia.
En busca del puntito, el Gato planteó el partido de mitad de cancha hacia atrás, con Caruso totalmente aislado y Ramírez otra vez lejos de ser un jugador de fútbol. Pero buscando sobre todo ensuciarle el circuito a Giampietri y Alemanno y exacerbar a la gente para que la presión hiciera mella en el local. Y en ese marco, la misión fue cumplida con éxito.
Hay que decir, además, que el DT buscó ganarlo en el complemento pero la expulsión de Moreyra hizo volver a los planes originales incluso incrementado la defensiva. Porque metió a Rojas y Ovelar por Ramírez y Solana, y así ganó terreno y presencia. Porque el paraguayo acompañó con su potencia a Caruso, y el Chino clarificó el panorama por izquierda, liberando a Aguirre para lastimar por derecha. Así el Expreso supo lo que era atacar. Claro que con la roja del Indio otra vez hubo que meter la cola entre las patas, y mucho peor. Garipe de central, Rojas y Vallés de laterales izquierdos, Franco junto al Puma y Salomón por el otro lado con la ayuda de Aguirre. Y más tarde Barrera. Así Quilmes no pudo entrar de ninguna manera.
Y sí, después todos putearon y hablaron porquerías del Tomba. Ese Tomba que por ser defensivo una vez en su vida, quedó a un punto de Primera. Valió la pena.
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