Wednesday, 21 May 08, 09:05 PM
A Boca, como anticipaban, se le complicó mucho en México: en el segundo tiempo no pudo hacer goles. Por suerte en el primero metió tres. ¿Cuántos metió Atlas? Ninguno. La otra pasión.
Aquellos que somos comunicadores y estamos al tanto de los distintos estilos de prensa que hay alrededor del mundo, no desconocemos a la prensa mexicana y a lo mal que habitualmente se maneja, despotricando contra todos y poniéndose la camiseta de algunos por puro y único interés (Huguito, presente). Es la misma prensa que un día endiosa y al otro día condena, dependiendo del resultado del momento. Hace leña del árbol caído y luego la quema y luego hace algo con lo que queda. Siempre exprimiendo todo al máximo.
Muchos en México ya daban al Atlas en semifinales, sólo por meter dos goles de visitante, alimentando una falsa esperanza a todas esas 60 mil personas que por primera vez llenaron Jalisco con Atlas en el campo.
Pero los medios se olvidaron de enmarcar el partido en su contexto histórico. Los chicos dan batacazos hasta cierto punto, y hay veces que es imposible que eso suceda.
Boca es Boca. Si en Brasil se planta glorioso, ¿cómo no iba a salir bien parado ante los ignotos de Atlas? La solidaridad de Marioni no alcanzó para quedar bien parado. Enfrente había un equipo grande de verdad, con historia, con jugadores de otra talla y otro precio, y sobre todo con una mística copera que influye y gana partidos en esta instancia.
Asistencia de Riquelme, asistencia de Palacio, asistencia de Chávez. Y Martín que no perdona. Y Martín que de tanto en tanto nos regala goles como el tercero, que ni siquiera él mismo se cree. Y al Atlas que le pesa las piernas. Al Atlas que sus jugadores se borran. Al Atlas que tiene miedo.
Dignísimo papel del equipo mexicano. Justificó su estadía en la Copa y el lugar al que llegó. Apostó siempre al buen fútbol y no traicionó su estilo ni en la cancha más difícil. Pero a aquellos que decían que Atlas ya tenía la llave ganada... hay que pensar más antes de hablar. Al menos piensen en la gente y no alimenten falsas esperanzas que después el golpe duele el doble.
¿Boca? ¿Qué más decir? Boca dice todo en la cancha.
Wednesday, 21 May 08, 05:05 PM
No de la manera en que se esperaba, el Manchester United de Tévez y Ronaldo levantó la orejona que todos quieren. La Batalla de Moscú fue batalla literalmente y por penales el Chelsea estuvo a un resbalón de hacer historia.
No podía ser de otra manera la definición. No cabía otra forma. En un partido apasionante al cual sólo le sobró los primeros 15 minutos y el segundo tiempo extra, el Manchester United se consagró campeón de Europa al vencer 6-5 en los penales al Chelsea luego de 120 minutos a pura intensidad.
En los 90 reglamentarios se repartieron un tiempo cada uno, pero en el balance el Chelsea fue mejor. No obstante, en los primeros 45 minutos, los Reds sacaron una luz de ventaja porque Ronaldo fue de menor a mayor por la izquierda. El tándem Rooney-Hargreaves, además, aportaba lo suyo por derecha y a la sintonía solo faltaba Carlitos, algo "separado" del funcionamiento colectivo de sus compañeros. Los Blues tenían la cola entre las patas. Se habían tomado muy en serio eso de que iban de banca y eran en la previa los invitados a la fiesta ajena. Esperando muy atrás, con cero contención en el medio y prácticamente sin ofensiva, los de Avram estaban muy por debajo de las circunstancias.
Por eso no sorprendió a nadie cuando Cristiano saltó más que su marcador y clavó un cabezazo perfecto a un rincón inalcanzable para Peter Cech. Ni tampoco soprendió que el portugués desbordara una y otra vez asistiendo en una a Carlitos para que el arquero se luciera por dos, tapándole el cabezazo al argentino y luego el despeje corto a Carrick. El 2x1 hacía lucir al "uno". Después era Wayne el que metía un centro rasante que Tévez no podía aprovechar por escéptico (en realidad nadie pensaba que esa pelota llegaría a destino).
Pero sobre el final un remate desde lejos que tenía mil piernas por delante se convirtió en la esperanza azul. Un par de rebotes y descolocaciones dejó a Van der Saar fuera de combate y a Lampard frente al gol. Por supuesto que Frankie no desperdició la chance y en el último minuto silenciaba a los ruidosos rojos que no podían creer tan injusto empate.
Ese gol, quizás inesperado, segundos antes del entretiempo, agrandó al Chelsea que en un complemento caliente caliente sacó chapa de finalista justificando ese empate. En medio de codazos, patadones, resbalones y el principio de lo que sería una lluvia torrencial, los Blues se animaron a cruzar el mediocampo y se dieron cuenta que jugarle de igual a igual al poderoso y candidato Manchester no era imposible. Así las acciones se cambiaron de área y, en el recuento de llegadas, los de Avram ganaron la pulseada.
El empate en los 90 minutos dio la sensación de ser el reparto más equitativo teniendo en cuenta que cada uno había tenido un tiempo a su favor. Y el primer tiempo extra fue emotivo, emocionante, con una llegada clara por equipo, mientras que los últimos 15 minutos fueron para los calambres, las peleas, las amarillas por empujarse y la roja a Drogba por cachetear. No había tiempo para más y el dueño de la orejona se discutiría desde los penales. Atrás quedaron los palos que se encapricharon en negarle el gol al Chelsea, los intentos de Tévez, el desgaste de todos.
Ahí Cristiano erró (otra vez) y el resto no. Hasta el último penal, donde Terry se plantó frente a la pelota y en el momento que no debía resbalarse se resbaló, y su tiro se fue por un costado. Los que siguieron a continuación no fallaron, salvo el francés Nicolás Anelka, que se rindió antes de patear y le entregó la pelota a Van der Sar, el Zar de Moscú en la noche copera.
Y fue el Manchester United, nomás, el que se coronó. No de la manera en que se había anunciado. Pero sí tras una final que fue eso: una final, con todo lo que la palabra y su entorno representa.
Friday, 16 May 08, 10:34 PM
Seis equipos argentinos empezaron en la primera etapa de la Libertadores y hoy hay varias posibilidades de que no quede ninguno entre los cuatro mejores. ¿Cuáles son los motivos?

Palermo ve como la pelota no entra contra Atlas. Boca debió ganar 4-1 y terminó 2-2.
De todos los representantes de Argentina que comenzaron la Copa Libertadores, hoy tenemos sólo a dos y ambos corren el riesgo de ver las semifinales por televisión. Arsenal, luego de ganar la Sudamericana, se quedó en la fase de grupos empañando su título anterior con partidos plagados de mediocridad y con un par de goleadas en contra que sumaron al debe.
El resto logró acceder a Octavos, algunos fácil, otros con lo justo. Lanús y Estudiantes compartieron grupo y ambos pasaron. Pero los equipos argentinos, que podían ser cuatro en cuartos, se vieron reducido a dos: Lanús no pudo con el sorprendente Atlas porque se dejó madrugar en su cancha. En la vuelta de Guadalajara el Granate hizo un dignisímo papel y estuvo a un gol de clasificar, pero la derrota en Buenos Aires, impensada, fue totalmente decisiva. Estudiantes se vio sorprendido por la Liga de Quito. En Ecuador, el Pincha aguantó un tiempo pero después se quedó sin pulmones y se volvió con dos goles. En La Plata, un error de Andújar motivó otro tanto de los universitarios (de visitante) y ya la cosa se hizo casi imposible de remontar. Hacían falta cuatro goles de los cuales solo se consiguieron dos. Un grande con mucha mística se quedó afuera, y más de 40 mil hinchas lloraron la eliminación.
En River - San Lorenzo no había mucho misterio: otro argentino se quedaba afuera. Y terminó siendo River porque ni el Cholo Simeones todavía puede girar un destino amargo y gallina. San Lorenzo ya perdido y entregado remontó un 0-2 en el Monumental con dos jugadores menos y posibilitó la humillación millonaria, una más. Ramón Díaz, a puro "je".
Boca, enorme y gigante como siempre, dio cátedra ante el Cruzeiro. En la Bombonera fue 2-1 y las dudas se terminaron una vez que la jerarquía xeneize se paseó por Belho Horizonte. Caminando, los de Ischia llegaron a cuartos.
Y ahí se terminó de marcar la tendencia negativa de los argentinos. Ambos de local, ni Boca ni San Lorenzo pudieron cofirmar su presencia en semis. Boca no miró los videos de Atlas contra Lanús y se complicó. El 2-2 dejaría a cualquier otro equipo sin chances, pero los de la Ribera tienen ese plus que es imposible descartarlos, incluso jugando en México. Los de Guadalajara se plantaron firmes en la cancha de Velez, con actitud ofensiva y sin apichonarse, y le robó un empate con dos goles de visitante motivado en la calidad de Marioni (a quien la camiseta del Atlas no le pesa nada al lado de los 100 kilos de plomo que le pesó la de Boca en su momento), y sobre todo aprovechando la preocupante falta de gol del Xeneize, que genera 15 manos a mano y no convierte ni la mitad (Palacio, principal acreedor en el rubro).
Y San Lorenzo que tampoco vio los videos de la Liga y cosechó a duras penas un 1-1 en el Nuevo Gasómetro. También empezó perdiendo y logró empatarlo, pero ya tiene un gol de visitante y habrá que ver cómo reacciona en la altura de Quito.
En resumen: los equipo argentinos (y acá también entrar los brasileros) ya no marcan diferencia y, lo que puede resultar más preocupante, no logran hacer valer su localía. De local es imprescindible mantener el cero, y a San Lorenzo lo madrugaron y a Boca le metieron dos. A River también dos, a Estudiantes uno y a Lanús uno.
¿Cuales son los motivos? ¿Decadencia argentina? ¿O crecimiento del resto que genera paridad?
Gente, ustedes tienen la palabra...
Wednesday, 23 April 08, 01:36 AM
La guerra entre el campo y el gobierno que tuvo un nuevo round con quema de pastizales que llenaron de humo la Ciudad de Buenos Aires no se compara con el desempeño del Maracaibo en su paseo a la Bombonera.

El gol de Riquelme fue una obra de arte. Fue el 3-0. Antes Paleta (nadie lo marcó en pelota parada) y Dátolo (gracias
por el primer palo, Henao) se anotaron en el marcador.
Y sí. Boca siempre lo logra. Y sí. Boca siempre genera esa pasión. Y sí. Boca siempre saca a relucir su mística copera que le permite incluso salir bien parados de situaciones angustiantes. Y sí. El fin en el fútbol siempre justificará los medios.
Que el fútbol es negocio, es negocio. Que hay dinero de por medio, hay dinero de por medio. Que los arreglos existieron, existen, y existirán, existieron, existen y existirán. Todo tiene precio.
El Maracaibo fue de paseo a la Bombonera, quizás el estadio de fútbol más turístico del mundo. Fue de paseo, pero también fue a cumplir una misión: Boca no debería encontrar en el equipo venezolano un escollo para acceder a la siguiente fase. Misión cumplida.
Boca tenía que hacer 5 goles (nada más y nada menos) para no depender de nadie. Hizo sólo tres porque Palacio no puede apuntar al arco, porque Riquelme se empecinó en patear de cualquier lado, y porque Palermo se olvidó de precalentar y no podía flexionar las rodillas. De otra manera, Boca hubiera metido 20 goles, gentileza, claro, de los amigos venezolanos.
La defensa del Maracaibo se abría como puertas gigantes que le daban a Boca el paso a Octavos de final. La zona defensiva de los venezolanos era de libre paso (ni peaje ni aduana) para los delanteros argentinos, que una, otra y otra vez desperdiciaban situaciones generosamente regaladas por sus colegas.
Vale aclarar, antes de la conclusión final, que si Colo Colo no se dormía y le metía un gol más al Atlas, Boca hoy está llorando su eliminación. Así que la manito que dieron los chilenos también se agradece. ¿Quién iba a imaginar que los mexicanos se iban a parar tan bien donde hasta Boca sucumbió? Otro punto a favor para un equipo mexicano.
La pelota de la Libertadores, 70 dólares; la camiseta de Boca, 65 dólares; pagar un palco VIP en la Bombonera para estar cerca de Dios (Maradona, obvio), 80 dólares; ver al último campeón de la Copa en la segunda ronda, no tiene precio. ¿No?
Y miren que en Venezuela manejan dólares...
Monday, 07 April 08, 11:38 PM
Si si si... nos fuimos al carajo, ya sé. Muchos se preguntarán: ¿Qué tiene que ver el reggaeton con el fútbol? Y yo les digo: ¡Mucho! Futcast lo hace posible. La fusión impensada, más impensada que el agua y el aceita, que la sal y la pimienta, que China con el Tibet... pero FutCast lo hizo.

Con Futcast lo imposible no es tal.
Así que queridos amigos de la comunidad OleOliana, se viene el Reggaeton Oficial de FutCast. Así que desde este humilde espacio, al ser uno de los socios fundadores del programa, los invito a todos a crear la letra de la canción, que luego nuestro amigo Lempira se encargará de interpretar con el típico ritmo reggaetonero de percusión y los infaltables aportes que deberá hacer (por obligación) Sandra.
Acá les dejamos a los más grandes para que les sirva de inspiración:


Daddy Yankee (The Big Boss) y Héctor el Father (ex Hector el Bambino... ¿fue papá?).

Don Omar (o Don Omaaal).

Wisin y Yandel, el Dúo Dinámico (cualquier coincidencia con Batman y Robin es pura casualidad) y también conocidos por Los Extraterrestres (nombrados así por el pueblo ¿¿??).
Creen. Están invitados a crear. El resto es de ustedes, nosotros por supuesto que aportaremos. No se olviden que las "R" voladoras se pronuncian "L". Ejemplo: "Rebelde" se dice "Rebelde", pero "Fusionar" se dice "Fusional".
A continuación en la lista de comentarios, sus creaciones. Pasen, vean y aporten. Todo suma. Lempira, totalmente agradecido:
Monday, 13 August 07, 11:07 AM
Hasta que no acepte esta realidad, Boca no podrá arrancar el Apertura, que dejó otra fecha sin River y con tres punteros bien encaminados.

"¿Dónde está Román?" parecen preguntarse los xeneizes. Mientras más busquen, menos encontrarán.
Análisis de la 2º Fecha del Torneo Apertura de Primera División || ARGENTINA.
Pasó un nuevo domingo lleno de fútbol y salvo el desértico Monumental, el resto de las canchas disfrutó de la pelota corriendo alegre por el césped. La Provincia de San Juan (hablando de césped,
una vergüenza el piso verdinegro) debutó en la máxima categoría con un resultado que bajó a San Martín de la ilusión del inicio y lo chocó de cara a la realidad. San Lorenzo llegó a Cuyo tímido
pero terminó como el campeón que es. Lo mismo le pasó a Tigre, que frente a Independiente sufrió las mieles de jugar en la elite argentina. Lanús sigue jugando lindo pero todavía no suma de a tres
y Huracán la sigue piloteando bien en su regreso a Primera. Colón por su parte comenzó como menos se lo esperaba y Astrada tiene récord de 2 jugados 2 perdidos en esta nueva temporada, no así
Arsenal, que como siempre se defiende en su transitar.
Pero vamos a lo que realmente importa (sin desmerecer las huestes que rellenan el fútbol de los domingos): el triunvirato de punteros... y Boca. La gente lo llora afuera y los jugadores parecen extrañarlo adentro. Es Juan Román Riquelme. La brújula xeneize, dicen, irá al Atlético de Madrid. Caso contrario, podría volver a fin de mes. Sueños hechos a un lado, la realidad del azul y oro es triste: empató con más pena que gloria en su debut ante Central, y este domingo cayó en La Paternal ante Argentinos, cuando a lo sumo luchó por rasguñar un puntito. La realidad indica que Boca no cuenta en su plantel con Riquelme, y mientras más se empeñen en buscarlo, menos puntos van a conseguir. El consejo es claro: miren para adelante y no lloren sobre la leche derramada. Con un punto, los Xeneizes ya le dieron mucho margen a los punteros del torneo, que dicho sea de paso animan el Apertura con color y calor.
Esta el Rojo goleador en primer lugar, con 8 gritos merced al despertar ofensivo de Germán Denis, al parecer muy motivado por uno de los técnicos más extraños del país (mi amigo Pedrito, ya postearé sobre él durante la semana para contar sus verdades). Bien Independiente que no deja dudas adelante y ahora sumó solvencia atrás. Su historia indica que se caerá, ojala que no, porque el devaluado torneo lo necesita. Ahí anda el joven Velez también, que no llora ni extraña a Zárate y Castromán, que pisó fuerte en Santa Fe y ahora se aprovechó de un Olimpo que ya marca tendencia. Y se suma a la lista Estudiantes, que como puede sigue vigente, sin su dupla letal (Pavone y Calderón) ni sin su timonel lesionado.
Dos fechas y varias perfilaciones. Están los que tienen aspiraciones, los que no encuentran el rumbo (o no tienen quien los maneje) los que se conforman con algo, los que se conforman con poco, y aquellos que no aceptan su derrota institucional y siguen padeciendo hechos extrafutbolísticos que perjudican a quienes realmente sienten el escudo.
Y ya pasó la segunda.
Saturday, 04 August 07, 12:16 AM
El Clausura de Godoy Cruz en Primera fue tan bueno que todos aseguraron que el descenso había sido injusto. Y fue tan bueno que la base se desarmó completamente, y para la Primera B Nacional solo quedaron 3 jugadores de los 11 titulares. El arquero Sebastián Torrico (que hasta hace unos días era sondeado por River) y los laterales Darío Salomón y Gabriel Vallés. El resto emigró. La zaga central: Juan Manuel Herbella se fue a Ecuador y José Ricardo Devaca a Banfield; Enzo Nicolás Pérez (sigan a este jugadorazo) a Estudiantes, Esteban Buján a Banfield, Gustavo Pinto no se y Diego Villar a Arsenal; Mauro Poy a Grecia y Martín Arzuaga a Rosario Central.
Más: Mariano Torresi a Chipre; Osvaldo Miranda a Gimnasia de Jujuy; Hernán Buján a Instituto de Córdoba; José Cárdenas a Aldosivi de Mar del Plata, el técnico Llop a Banfield... Para intentar lograr el ascenso (utopía a esta altura) llegaron varios jugadores pero indudablemente ninguno de la categoría de los que se fueron, y sobre todo va a escasear la imaginación ofensiva sin los pesos pesados Villar y Pérez. Todo puede pasar. Veremos.
Friday, 03 August 07, 11:39 PM
Con dos partidos en el día viernes comenzó la Temporada 2007/08 de la Primera División de Argentina. Velez y Estudiantes lograron sus primeros triunfos.

Escudero consiguió el gol velezando y luego se resintió de su lesión.
La máxima categoría del fútbol argentino (ya sin Godoy Cruz) comenzó este viernes con dos partidos totalmente distintos en su desarrollo, pero similares en rareza. En Santa Fe, Colón recibió a Velez que jugó prácticamente todo el encuentro con uno menos, ya que a los 2' de comenzado el juego, el uruguayo Lima (que debutaba en El Fortín) vio la roja por una plancha violenta. Todo el primer tiempo fue del Sabalero, que pese a ser superior, no logró encontrar la puntería necesaria para abrir el marcador, y lo sufrió cuando antes de los 10' del complemente el Pichi Escudero (que había entrado) se filtró en la defensa negra y ajustició en el mano a mano a Tombolini. Velez con uno menos sacaba a relucir su fortaleza no sólo para aguantar el restultado sino para pasar a ganar. Luego, el equipo de Buenos Aires aguantó con inteligencia sin pasar demasiados sobresaltos gracias a una segura defensa apoyada en los guantes de Peratta.
El segundo turno llegó en el sur de Buenos Aires, donde Banfield recibió a Estudiantes. En el Taladro debutaba en el banco el ex DT de Godoy Cruz (ascendió y descendió con el Tomba): Juan Manuel Llop, mientras que la zaga contaba con los servicios del paraguayo también ex GC José Devaca. En el Pincha, el Cholo Simeone podía contar con Verón luego de problemas contractuales, pero sufría las bajas de Calderón y Pavone, su potente dupla goleadora. El partido fue parejo hasta la expulsión de Devaca; eso fue lo que necesitó Estudiantes para sacar la luz de ventaja. Verón se cargó el equipo y con sus asistencias la defensa del Taladro se vio fisurada. Así Maggiolo abrió el marcador luego de una excelente jugada de Piatti, más tarde entre Lugüercio y Sanguinetti en contra pusieron el 2-0, y sobre tiempo cumplido Verón convirtió un penal para redondear un 3-0 final que si bien es exagerado en cuanto a los merecimientos, marca el inicio de un Pincha con sed de seguir siendo protagonista.
Sunday, 15 July 07, 06:02 PM
Y que el resto se conforme por pelear el segundo lugar. La canarinha hizo oidos sordos a los pronósticos de la final y superó claramente a Argentina.

Abbondanzieri y Heinze no puede creerlo. Ayala menos. Gol en contra y 0-2.
Es parte del juego ilusionarse, soñar con torcer la historia, con cambiar el mundo. Es lindo mientras dura la esperanza. Pero en el fondo todos lo sabemos, y siempre lo terminamos aceptando. Brasil es Brasil y no hay con qué darle. Jueguen quienes jueguen y como sea que jueguen, siempre terminan festejando con esas sonrisas iluminadas con dientes blancos contrastando con la piel morena y curtida de un país atacado y sufrido que encuentra ese interminable escape en el deporte donde son reyes absolutamente sobrados.
Y sobrado va a ser la palabra clave, el eje de este análisis de una peculiar final de Copa América, donde el fútbol nuevamente honró ser "la dinámica de lo impensado", y sobre todo fue Brasil quien ejerció esa dinámica impensada. Y nos remitimos nuevamente a "sobrado", porque dio la impresión que Argentina estaba tan pero tan segura de ganar el encuentro, que así jugó: sobrada. Fue un tiqui taca inofensivo, casi sin trotar, que culminó con un sobrado pase de Messi, tan sobrado que quedó corto. Y no hubo vuelta atrás, porque partió el pelotazo para Baptista y ahí sí que no hubo tiqui taca. Freno, remate, y andá a buscarla adentro del arco.
Baldazo de agua fría con tan sólo 4 minutos en el reloj. A la Albiceleste la bajaron de un piedrazo del cielo donde había subido, y el golpe contra el piso fue durísimo, casi imposible de asimilar. Hubo un par de efímeros chispazos fugaces que no alcanzaron más que para asustar con ese tiro de Riquelme que devolvió el palo. Probablemente era otra la historia si entraba esa pelota, problamente no.
Lo concreto que el partido fue claro, incluso monótono. Argentina lateralizando su juego sin variantes para entrar, Brasil abroquelado atrás sin ninguna fisura y expectante para matar de contra. Así llegó el 0-2 que comenzaba a marcar una tendencia, y que ni los cambios del complemento iban a poder revertir. Porque el tridente Riquelme-Messi-Tévez pasó desapercibido, porque Aimar no pudo romper el esquema, y porque Brasil la tenía muy clara.
No hubo dudas de quien fue el mejor, al menos en la final. La Copa venía marcando otra pauta totalmente diferente, pero la verdad se define en un partido. Ahí Brasil fue contundente y no dejó lugar a cuestionamientos.
Nosotros los argentinos seguiremos hablando y llenándonos la boca con nuestras grandezas, seguiremos siendo superiores a todos, seguiremos siendo campeones antes de jugar los partidos, seguiremos siendo los mejores del mundo en todo lo que hacemos. Pero la alegría SIEMPRE es brasilera.
Thursday, 12 July 07, 08:52 PM
El volante central que hace el trabajo sucio históricamente pasó desaparcibido. Hasta que apareció un tal Javier Mascherano.

Jugando por la derecha convirtió dos goles seguidos: a Paraguay y Perú.
Y se hizo justicia. Pocas veces son reconocidos, por el simple hecho que su fútbol no brilla ni es lindo para los ojos, y son mucho más conocidos por sacar chispas en los tobillos rivales y por revolcarse en pos de recuperar la pelota. Pero llegó el día que los volantes centrales encargados de hacer el trabajo sucio (léase los "cinco" / nº 5) fueron reivindicados por un sólo jugador (disculpen Ustedes queridos amigos: JUGADORAZO). Javier Alejandro Mascherano dejó el anonimato que su posición sugería y hoy todos hablan del Jefecito al mismo nivel que lo hacen sobre aquellos que llenan los ojos con deleites propios del balompié (Román, Messi, Tévez).
Y se hizo justicia, porque es imposible no hablar de un Mascherano enorme, gigante, con un despliegue solidario que no se limita tan sólo a correr durante los 90 minutos, sino que además se encarga de presionar, de inducir al error ajeno, de recuperar millones de pelotas por partido e incluso hasta de marcar goles (lindos goles) como lo hizo contra Paraguay (ojo exacto, pie delicioso) y Perú (¿era una locomotora? No, era Masche) cuando dejó de jugar en el centro y se corrió a la derecha por el cambio Gago x Verón.
Y se hizo justicia. Que Román siga asistiendo con precisión de cirujano. Que Carlitos siga dejando sangre en cada pelota que pelea. Que Messi siga subiendo al pedestal que dejó vacío Maradona, y obligue a las mujeres a olvidarse de su integridad física. Que ellos hagan el juego bonito. Pero que Mascherano (Masquerano, como diría Bilardo) siga siendo el hombre más importante de la Selección Argentina.
Y se hizo justicia.