Tuesday, 24 June 08, 12:36 AM · Comments(0)
Trascendieron historias que vinculan a dos figuras de peso mundial con Boca Juniors. ¿Se imaginan a Ronaldinho y Edgar Davids con la camiseta xeneize? En Boca, todo puede pasar...
¿Será ese azul y oro que tanto llama la atención? ¿Serán los éxitos deportivos que trascienden fronteras y mares? ¿Será ese mundo aparte que es la Bombonera y sus alrededores cuando hay partido? ¿Será el mito de que el estadio se sacude y se siente desde el mismísimo vestuario?
Sea lo que sea, Boca Juniors tira. Y tira hasta aquellos que vemos por TV y en propagandas caras de Nike fascinándonos con la rapidez de sus piernas, el tranco largo para cruzar el campo en segundos, o goles y jugadas maravillosas que pasaron a la historia.
Suena a cuento de hadas, pero el astro brasilero Ronaldinho y la figura holandesa Edgar Davids, fueron vinculados al más grande de todos. Pero vamos por parte.
Cuenta la leyenda que el escudo de Boca se cruzó en la vida de Ronaldinho cuando Brasil y Argentina se enfrentaron hace días en Belo Horizonte. En el Mineirao estaba el crack del Barça y, en la habitación de al lado, Juan Carlos Crespi, vicepresidente tercero del club de la Ribera. El dirigente notó la presencia de Dinho y se cruzó a saludar, dejándole una tarjetita personal acompañada de la frase, entre risas, "a ver cuando venís a jugar a Boca".
Dicen que tras esa pequeña y amena reunión, el teléfono del dirigente sonó y del otro lado estaba el hermano del gaúcho, representante del mismo, en una llamada de confirmaciones varias. "Por ahora no tenemos pensado volver a sudamérica, mi hermano sigue siendo del Barcelona hasta el 2010 y tenemos pensado seguir por Europa", dijo. No obstante, no cerró la puerta para el futuro.
El caso del poderoso volante holandés, jugador del Ajax y con ofertas de Japón y Estados Unidos, fue más personal. Edgar Davids, dueño de su pase, tiró el deseo al aire: "Quiero jugar en Boca". Fue más como el sueño de un niño que quiere cumplir una cuenta pendiente. Ahí nomás un manejador de jugadores, italiano él, unió ambas partes y desde Boca, luego de pensarlo bien, le dijeron no al jugador de las gafas. ¿Motivos? Su posición de veterano con pretensiones de cumplir su sueño hacen temer a la directiva xeneize que no tenga compromiso con el equipo y venga a pasear. Sin embargo, algo debe saber Davids que, en su entorno íntimo, aseguró "todavía" no haber "perdido las esperanzas".
Y sí, en Boca todo puede pasar. Incluso que Ronaldinho y Davids se calcen la camiseta más gloriosa de la historia contemporánea del fútbol sudamericano.

¿Les gusta el fotomontaje? No miren el color de las manos porque ya mucho me gasté haciendo esto para ustedes...