Monday, 16 June 08, 08:12 PM · Comments(0)
Con poco, Ecuador complicó a la Argentina y casi casi se lleva de Buenos Aires un triunfo histórico. Palacio entró con 5 minutos en el reloj y salvó las papas.

Justito. El de Boca apagó el incendio con pocos minutos en cancha.
La postura de Alfio Basile es relativa. El técnico argentino dice que el no es un entrenador, sino un seleccionador. Critica, de esa manera, el formato de las eliminatorias que impide trabajar sobre los jugadores convocados, ya que se juntan, con suerte, 3 días antes de los partidos a jugar. Tiene, por un lado, mucha razón el Coco, pero por otro lado, eso no justifica el libertinaje que muestra reiteradamente la Selección Argentina en cada una de sus presentaciones y que llevó, por ejemplo, a que Ecuador estuviera a segundos de llevarse del estadio de River un resultado histórico.
Argentina no fue un equipo, fue un grupo de jugadores multimillonarios de las ligas más poderosas del mundo tirados en un campo de juego sin sentido ni ubicación. Y así salió la cosa, porque Ecuador, con poco, casi logra el batacazo de la fecha. Los ecuatorianos esperaron su momento relegados, quemando el tiempo con artimañas de todo tipo, y cuando vieron la luz, en el segundo tiempo, fueron a por ella. Y oh sorpresa, se dieron cuenta que podían, porque Argentina cada vez tenía menos hombres atrás y habían espacios aprovechables. Dicho y hecho, toqueteo de primera, de lujo, como los que saben, y golazo.
Murmullos en el Monumental. Después silencio. Y en la cancha, lo mejor. Porque Argentina, obligada por el resultado dejó el toque barato e improductivo que había desplegado antes de la apertura del marcador y comenzó a diagonalizar, verticalizar el juego y a ser más incisivo con sus ataques. Así generó en 15 minutos lo que no hizo en 75, aunque no pudo empardar.
Daba la sensación que ya no quedaba nada de tinta en el tintero cuando ingresó Palacio a los 42 minutos. ¿Para qué?, nos preguntamos todos. ¡Para empatar!, respondió el de Boca Juniors. Y así salvó la primera derrota albiceleste en casa desde aquel fatídico 0-5 contra Colombia 15 años atrás.
Conclusiones: Zanetti cada vez tiene menos hilo en el carretel; Agüero estuvo a años luz de ser el que juega en el Aleti; Abbondanzieri sigue demostrando que su imperio está en caída libre (cero reflejo en el gol ecuatoriano), Riquelme anda con serios problemas de personalidad, y Julio Cruz confirmó que no es el delantero que se necesita (sólo porque estoy siendo cariñoso con mis palabras para no darle duro como se lo merece). ¿Todo tan malo? No, Messi, como no podía ser de otra manera, es el único que parece puede marcar diferencia, ninguna novedad a esta altura, aunque siempre y cuando Basile lo ponga abierto y no por el medio.
Mil dudas tácticas, otras tantas futbolísticas. ¿Será el formato de las eliminatorias? Sea lo que sea, se viene Brasil, otro devaluado. Veremos.