Friday, 16 May 08, 10:34 PM · Comments(0)
Seis equipos argentinos empezaron en la primera etapa de la Libertadores y hoy hay varias posibilidades de que no quede ninguno entre los cuatro mejores. ¿Cuáles son los motivos?

Palermo ve como la pelota no entra contra Atlas. Boca debió ganar 4-1 y terminó 2-2.
De todos los representantes de Argentina que comenzaron la Copa Libertadores, hoy tenemos sólo a dos y ambos corren el riesgo de ver las semifinales por televisión. Arsenal, luego de ganar la Sudamericana, se quedó en la fase de grupos empañando su título anterior con partidos plagados de mediocridad y con un par de goleadas en contra que sumaron al debe.
El resto logró acceder a Octavos, algunos fácil, otros con lo justo. Lanús y Estudiantes compartieron grupo y ambos pasaron. Pero los equipos argentinos, que podían ser cuatro en cuartos, se vieron reducido a dos: Lanús no pudo con el sorprendente Atlas porque se dejó madrugar en su cancha. En la vuelta de Guadalajara el Granate hizo un dignisímo papel y estuvo a un gol de clasificar, pero la derrota en Buenos Aires, impensada, fue totalmente decisiva. Estudiantes se vio sorprendido por la Liga de Quito. En Ecuador, el Pincha aguantó un tiempo pero después se quedó sin pulmones y se volvió con dos goles. En La Plata, un error de Andújar motivó otro tanto de los universitarios (de visitante) y ya la cosa se hizo casi imposible de remontar. Hacían falta cuatro goles de los cuales solo se consiguieron dos. Un grande con mucha mística se quedó afuera, y más de 40 mil hinchas lloraron la eliminación.
En River - San Lorenzo no había mucho misterio: otro argentino se quedaba afuera. Y terminó siendo River porque ni el Cholo Simeones todavía puede girar un destino amargo y gallina. San Lorenzo ya perdido y entregado remontó un 0-2 en el Monumental con dos jugadores menos y posibilitó la humillación millonaria, una más. Ramón Díaz, a puro "je".
Boca, enorme y gigante como siempre, dio cátedra ante el Cruzeiro. En la Bombonera fue 2-1 y las dudas se terminaron una vez que la jerarquía xeneize se paseó por Belho Horizonte. Caminando, los de Ischia llegaron a cuartos.
Y ahí se terminó de marcar la tendencia negativa de los argentinos. Ambos de local, ni Boca ni San Lorenzo pudieron cofirmar su presencia en semis. Boca no miró los videos de Atlas contra Lanús y se complicó. El 2-2 dejaría a cualquier otro equipo sin chances, pero los de la Ribera tienen ese plus que es imposible descartarlos, incluso jugando en México. Los de Guadalajara se plantaron firmes en la cancha de Velez, con actitud ofensiva y sin apichonarse, y le robó un empate con dos goles de visitante motivado en la calidad de Marioni (a quien la camiseta del Atlas no le pesa nada al lado de los 100 kilos de plomo que le pesó la de Boca en su momento), y sobre todo aprovechando la preocupante falta de gol del Xeneize, que genera 15 manos a mano y no convierte ni la mitad (Palacio, principal acreedor en el rubro).
Y San Lorenzo que tampoco vio los videos de la Liga y cosechó a duras penas un 1-1 en el Nuevo Gasómetro. También empezó perdiendo y logró empatarlo, pero ya tiene un gol de visitante y habrá que ver cómo reacciona en la altura de Quito.
En resumen: los equipo argentinos (y acá también entrar los brasileros) ya no marcan diferencia y, lo que puede resultar más preocupante, no logran hacer valer su localía. De local es imprescindible mantener el cero, y a San Lorenzo lo madrugaron y a Boca le metieron dos. A River también dos, a Estudiantes uno y a Lanús uno.
¿Cuales son los motivos? ¿Decadencia argentina? ¿O crecimiento del resto que genera paridad?
Gente, ustedes tienen la palabra...