Wednesday, 30 July 08, 07:15 AM
Se confirmó lo que se esperaba: la FIFA ordenó al Barcelona que cediera al jugador. Lo sorpresivo fue que el jugador se va a escapar sin esperar la apelación.

Messi se rie. Cumplirá su sueño de ir a Beijing.
La FIFA expidió su veredicto y era el que se manejaba: Barcelona debía dejar que Messi, menor de 23 años, viajara a las olimpiadas. El giro que tomó la novela fue cuando el siguiente paso era la apelación a un tribunal arbitral superior por parte del equipo catalán. Previo a eso, Messi dijo que sin esperar esa resolución viajaría a China porque sino "luego sería tarde".
Así, en un principio se habría terminado este affaire entre el jugador, su club, la selección olímpica argentina, la AFA y la FIFA. En medio, la prensa que presionaba a las distintas partes, y nosotros, simples consumidores de este circo que ya estabámos comenzando a fastidiarnos.
Lionel Messi viajaría a Pekín en las próximas horas para ponerse a las órdenes de Batista y unirse a sus compañeros a dos semanas del debut contra Costa de Marfil.
Tuesday, 29 July 08, 09:06 AM
Hasta las pelotas con el Messigate, ofrezco mi opinión y cuento algunos pormenores de la situación que está situando al Barcelona como el más puto de los superputos.

¿Tan utópico puede ser querer ver a Messi en las Olimpiadas? Por ahora, la Pulga muda, sigue con la del Barsa.
Ya está. Que no vaya. Si el jugador, en medio de presiones multimillonarias por contratos, y el club, defendiendo sus propios intereses, van a poner todas las piedras en el camino, que Lionel Messi no vaya a Pekín, y que todo el castigo de la FIFA caiga sobre el pseudo club asqueroso llamado Barcelona.
Hoy martes define una cuestión que ya todos sabemos: la FIFA va a obligar al Barça a ceder a Messi a la selección olímpica que se apresta a defender el oro en China (hoy le ganó a Japón 1-0 en Tokyo), pero el club catalán lo va a negar acudiendo a un tribunal ordinario fuera de los límites de la organización mundial del fútbol. En Argentina, el técnico Sergio Batista fue claro: "Si este martes nos postergan de nuevo, Messi no va. Es un jugador importante pero podemos reemplazarlo. El viernes sí o sí tenemos que tener al último jugador por respeto al plantel y al cuerpo técnico. Si no es Messi, será Marcos Rubén".
Pero ojo, la cosa no parece tan fácil para la porquería de club que es el Barcelona. Los culé apuestan todas las fichas a que Messi sea inhabilitado para jugar sólo mientras dure la competencia olímpica, esto sería, el partido de ida de la pre Champions. Pero de la AFA van a pedir que el jugador sea suspendido entre 7 y 8 partidos, o sea, dos meses. Ahí al Barça se le caería la estantería, y ojalá así sea.
Por lo pronto, una institución tan prestigiosa como la blaugrana ya se tiró en contra a un país entero y a un mundo del fútbol que quiere ver a Messi en Pekín. Defendiendo sus intereses, no quieren que la débil joya se lesione nuevamente, teniendo en cuenta que lo acunan de niño y lo han hecho crecer literalmente. Sabemos que Messi es de papel, y si se rompe en las Olimpiadas, el Barcelona pierde a su principal apuesta para esta temporada.
Por otro lado están las críticas de que Messi no habla, pese a que por lo bajo ha manifestado que quiere estar en los juegos. Maradona lo criticó diplomáticamente diciendo que hay que dejar todo por la Selección, pero que entiende que tiene presiones contractales fuertes. Riquelme, con quien supuestamente está peleado, dice que lo espera en Pekín, que con Messi en campo todo es más fácil. Y Batista anunció que no es tan grave la cuestión, que si Lio no está en los JJOO, Rubén ocupará su lugar, y dentro del campo Diego Buonanotte será el socio de Román.
Mi conclusión es, por lo tanto, algo contradictoria. Los del Barcelona son todos superputos, Messi no tiene actitud, pero a la vez los catalanes defienden lo propio y lo cuidan a más no poder.
¡Qué complicado!
Sunday, 15 July 07, 06:02 PM
Y que el resto se conforme por pelear el segundo lugar. La canarinha hizo oidos sordos a los pronósticos de la final y superó claramente a Argentina.

Abbondanzieri y Heinze no puede creerlo. Ayala menos. Gol en contra y 0-2.
Es parte del juego ilusionarse, soñar con torcer la historia, con cambiar el mundo. Es lindo mientras dura la esperanza. Pero en el fondo todos lo sabemos, y siempre lo terminamos aceptando. Brasil es Brasil y no hay con qué darle. Jueguen quienes jueguen y como sea que jueguen, siempre terminan festejando con esas sonrisas iluminadas con dientes blancos contrastando con la piel morena y curtida de un país atacado y sufrido que encuentra ese interminable escape en el deporte donde son reyes absolutamente sobrados.
Y sobrado va a ser la palabra clave, el eje de este análisis de una peculiar final de Copa América, donde el fútbol nuevamente honró ser "la dinámica de lo impensado", y sobre todo fue Brasil quien ejerció esa dinámica impensada. Y nos remitimos nuevamente a "sobrado", porque dio la impresión que Argentina estaba tan pero tan segura de ganar el encuentro, que así jugó: sobrada. Fue un tiqui taca inofensivo, casi sin trotar, que culminó con un sobrado pase de Messi, tan sobrado que quedó corto. Y no hubo vuelta atrás, porque partió el pelotazo para Baptista y ahí sí que no hubo tiqui taca. Freno, remate, y andá a buscarla adentro del arco.
Baldazo de agua fría con tan sólo 4 minutos en el reloj. A la Albiceleste la bajaron de un piedrazo del cielo donde había subido, y el golpe contra el piso fue durísimo, casi imposible de asimilar. Hubo un par de efímeros chispazos fugaces que no alcanzaron más que para asustar con ese tiro de Riquelme que devolvió el palo. Probablemente era otra la historia si entraba esa pelota, problamente no.
Lo concreto que el partido fue claro, incluso monótono. Argentina lateralizando su juego sin variantes para entrar, Brasil abroquelado atrás sin ninguna fisura y expectante para matar de contra. Así llegó el 0-2 que comenzaba a marcar una tendencia, y que ni los cambios del complemento iban a poder revertir. Porque el tridente Riquelme-Messi-Tévez pasó desapercibido, porque Aimar no pudo romper el esquema, y porque Brasil la tenía muy clara.
No hubo dudas de quien fue el mejor, al menos en la final. La Copa venía marcando otra pauta totalmente diferente, pero la verdad se define en un partido. Ahí Brasil fue contundente y no dejó lugar a cuestionamientos.
Nosotros los argentinos seguiremos hablando y llenándonos la boca con nuestras grandezas, seguiremos siendo superiores a todos, seguiremos siendo campeones antes de jugar los partidos, seguiremos siendo los mejores del mundo en todo lo que hacemos. Pero la alegría SIEMPRE es brasilera.