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Wednesday, 18 June 08, 10:28 PM

En medio del colapso del país, la Selección Argentina rodeada de rumores de peleas internas, fue a Brasil y se plantó firme en la cancha de Cruzeiro como Boca con su mística copera. Así se trajo un empate que bien pudo ser triunfo.


A Messi casi no lo dejaron encarar porque lo frenaban con faltas. El árbitro sorprendió con su personalidad.

Sería conformista si la celebración consistiera en un empate con actitud defensiva y con muchos jugadores con la cola entre las patas colgados del travesaño. Pero se celebra, en este caso, un empate con dignidad con actitud ganadora y defendiendo lejos de Abbondanzieri. Más, Brasil casi no generó situaciones claras, y en el contador final, Argentina le saca varios cuerpos de diferencia.

La Selección Argentina fue a Belho Horizonte y se mimetizó con el estilo Boca, con esa mística copera que tiene el conjunto Xeneize cuando pisa Brasil, y con una actitud sobresaliente consiguió un empate que se inclinó levemente a triunfo, y rescató algo cuando muchos, incluido quien les escribe, vaticinaban paseo y baile verdearamelho.

A saber, lo más sintéticamente posible: varios de los que anduvieron por debajo de la línea de lo aceptable subieron escalones hasta llegar a bordear sus niveles normales. Otros, en cambio, confirmaron su improductividad. Repasemos esos negativos: Julito Cruz, bonito él, pobrecito él... No pivoteó nunca, no fue faro en el área, y la más clara que tuvo (una muy clara) la tiró a las nubes. Casi casi que dio lástima el Jardinero. Gago, lento, dormido, siempre que tenía la pelota lo madrugaban de atrás, y gracias que el árbitro le cobró el 90% de las veces falta para salvarle la piel. No sirven esos jugadores que juegan tan cerca de la displicencia y pasan más tiempo arreglándose el pelo que jugando al fútbol. Y en ese grupo entra Agüero, que ingresó con muchos minutos por jugar y sólo participó en una jugada asociada. Se escondió entre los centrales, no salió nunca a buscar la pelota y cuando la tuva no generó nada de nada de nada. Lleva poquito en la mayor, y está clarito que todavía le falta tomar mucha sopa para estar a la altura. El proyecto, no obstante, tiene todo el crédito disponible.

Pasemos al lado lindo, al de los muy bien felicitado. Por suerte ahí el grupete es mayor. Le pedíamos sangre fresca al Coco, ahí estuvo Jonás Gutiérrez corriendo con sentido por la izquierda, aliándose con mucho atino con quien estuviera dispuesto a jugar, mostrándose siempre como alternativa y cumpliendo con creces en una parada bravísima. El Pato, Patito querido que me cerró la boca por no decir culo, con personalidad para cortar, y sobre todo en el primer tiempo que tapó (en un 2x1) dos situaciones que ya estaban adentro del arco. Otro que apareció en una jodida. La lista sigue: Juan Román Riquelme, le mojaron la oreja y salió dispuesto a callar giles. Movedizo, participativo, todos los ataques pasaron por la delicia de su pie, cuidó la pelota como en sus buenas épocas, colaboró defensivamente y jugó a lo Román. Una deuda: la pelota parada; no aprovechó ninguna. Dicen que jugó con molestias físicas, aunque esta vez no se notó. De Mascherano no se puede decir nada más porque cansa, sólo ratificar que es lejos el mejor y más importante jugador de esta Selección. El Pupi Zanetti alternó, Heinze más bien que mal, los defensores centrales (Burdisso y Coloccini) sólidos y Messi encarador como siempre, habitualmente detenido con faltas y explotando en el segundo tiempo pese a estar fundido marcando diferencia abismal ante el cansacio ajeno e incluso pudiendo haber ganado el partido con un par de situaciones.

En definitiva, Argentina fue superior en juego, actitud y llegadas al arco. No ganó porque faltó un nueve de verdad (no el fantasma de Cruz) que la metiera. Extrañé a Palermo. Tremenda barbaridad textual la mía, pero con Martín este partido se ganaba.

Y sí, es que Argentina tuvo la mística Xeneize...

PD: párrafo aparte para el colombiano Óscar Ruíz. El árbitro tuvo mucha personalidad y no le tembló el pulso a la hora de cobrar mil faltas a favor de Argentina al borde del área. Quizás le faltó un poco más de amarilla para los locales, pero eso no borra su gran actuación. Brasil pegó mucho y ninguna la dejó pasar cuando otros hubieran mirado para el otro lado.


Si Román estaba peleado con Messi, en la cancha no se notó. Basta de esa mierda mediática, por favor...

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Posted by TibU_22 | Comments (0)

Wednesday, 04 June 08, 11:18 PM

Boca falló en la defensa del título, pero el nombre del más grande se potenció en el Maracaná.


Martín, el más grande entre los grandes.

La historia habla de los ganadores. La historia, en este caso, hablará de una Copa con final más cerca de la Sudamericana que de la Libertadores. Y hablará que Carlitos Tévez no podrá jugar ni ganarle a su Boca en Japón, porque a Japón van los ganadores, y Boca perdió.

Pero si alguien puede perder a lo grande, es el más grande de todos. No se dejen engañar aquellos que el 3-1 final los agarre desprevenidos. No crean lo que ven. Porque Boca no perdió 3-1 en el Maracaná.

El equipo xeneize potenció en la derrota su grandeza. Confirmó su temple copera, el arrugue de los demás, y lo tuvo en la palma de la mano a su rival de turno, eventual finalista de la competencia. Pero esto es fútbol señores, y es la pelota la que decide el destino. Los merecimientos son secundarios, no influyen.

Pero las actitudes sí. Y Boca fue un grande en el estadio más grande de todos, frente a un chiquito asustado como lo fue el Flu, abusando del 2-2 de Buenos Aires y saliendo bien parado cuando hizo todo lo posible para retirarse derrotado y con los pantalones manchados.

Pero el partido terminó 3-1 para los locales. El partido que quizás marcará las salidas de Morel e Ibarra, más cerca del geriátrico que de una cancha. El partido que marcará la primera vez que a Ledesma le temblaron las piernas y no estuvo a la altura. O el partido que marcará que el tiro libre que sirvió de empate (momento clave en la remontada del Flu) no fue casi al medio, hundiendo más al revitalizado popularmente Migliore. El resto fueron gigantes, incluso Dátolo que por momentos parece ser ingenuo, pero por otros demuestra que es fundamental en la ofensiva.

No habrá defensa del título para Boca. La Copa la decidirán entre la Liga y el Flu, dos equipos sin historias que hoy por hoy han hecho méritos suficientes (uno más que el otro) para llegar donde llegaron.

Pero es seguramente Boca el único equipo que puede retirarse ganador, incluso en la derrota.

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Posted by TibU_22 | Comments (0)

Thursday, 29 May 08, 10:59 AM

Otra vez el campeón de América jugará con la presión de los goles en contra. Boca juega con su mística y con su grandeza, pero alguna vez le puede salir mal.


Román como siempre dispuso toda su magia al servicio de Boca. No alcanzó.

Ya le pasó con Once Caldas una vez. Con desconocidos terminaron pagando una derrota cara en plena final. Y si bien cada historia tiene forja propia, da la sensación que este Boca versión Román/Ischia juega demasiado con su chapa copera.

Otra vez un empate de local. Otra vez dos goles del visitante. Pero esta vez no ante el niño Atlas, sino ante un brasilero. No hubo drama en despachar al Cruzeiro en Belho Horizonte (había sido 2-1 en la Bombonera) ni mucho menos en humillar al Atlas en Jalisco. Pero ahora me huele diferente.

El Flu demostró en la cancha de Racing ser un equipo excesivamente aguerrido, que no tuvo dramas en penar vergüenzas o críticas por defender con 10 o revolear pelotas por el helado cielo porteño. Y Boca, por su parte, demostró no cuidar lo que consigue, ya que dos veces estuvo al frente y dos veces se lo empataron. Esta vez fue Riquelme el que se vistió de Palermo y Palermo el que se vistió de hombre invisible.

Además, Migliore confirmó el miedo que todos le tenían: el de suponer que es un arquerito. Suposición hecha realidad. Los guantes de los mil rebotes también están untados en mantequilla.

Boca Juniors sabe de heróicas. Boca sabe de salir bien en donde todos caen. Boca sabe las de sobrevivir en ecosistemas inhóspitos. Pero, ¿no estará abusando mucho de eso?

Alguna vez le puede salir mal. Y creo que si hay un escenario propicio para que esto ocurra, es el partido de vuelta contra el Fluminense. Como siempre el fútbol tendrá la última palabra. Veremos.

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Posted by TibU_22 | Comments (0)

Sunday, 15 July 07, 06:02 PM

Y que el resto se conforme por pelear el segundo lugar. La canarinha hizo oidos sordos a los pronósticos de la final y superó claramente a Argentina.


Abbondanzieri y Heinze no puede creerlo. Ayala menos. Gol en contra y 0-2.

Es parte del juego ilusionarse, soñar con torcer la historia, con cambiar el mundo. Es lindo mientras dura la esperanza. Pero en el fondo todos lo sabemos, y siempre lo terminamos aceptando. Brasil es Brasil y no hay con qué darle. Jueguen quienes jueguen y como sea que jueguen, siempre terminan festejando con esas sonrisas iluminadas con dientes blancos contrastando con la piel morena y curtida de un país atacado y sufrido que encuentra ese interminable escape en el deporte donde son reyes absolutamente sobrados.

Y sobrado va a ser la palabra clave, el eje de este análisis de una peculiar final de Copa América, donde el fútbol nuevamente honró ser "la dinámica de lo impensado", y sobre todo fue Brasil quien ejerció esa dinámica impensada. Y nos remitimos nuevamente a "sobrado", porque dio la impresión que Argentina estaba tan pero tan segura de ganar el encuentro, que así jugó: sobrada. Fue un tiqui taca inofensivo, casi sin trotar, que culminó con un sobrado pase de Messi, tan sobrado que quedó corto. Y no hubo vuelta atrás, porque partió el pelotazo para Baptista y ahí sí que no hubo tiqui taca. Freno, remate, y andá a buscarla adentro del arco.

Baldazo de agua fría con tan sólo 4 minutos en el reloj. A la Albiceleste la bajaron de un piedrazo del cielo donde había subido, y el golpe contra el piso fue durísimo, casi imposible de asimilar. Hubo un par de efímeros chispazos fugaces que no alcanzaron más que para asustar con ese tiro de Riquelme que devolvió el palo. Probablemente era otra la historia si entraba esa pelota, problamente no.

Lo concreto que el partido fue claro, incluso monótono. Argentina lateralizando su juego sin variantes para entrar, Brasil abroquelado atrás sin ninguna fisura y expectante para matar de contra. Así llegó el 0-2 que comenzaba a marcar una tendencia, y que ni los cambios del complemento iban a poder revertir. Porque el tridente Riquelme-Messi-Tévez pasó desapercibido, porque Aimar no pudo romper el esquema, y porque Brasil la tenía muy clara.

No hubo dudas de quien fue el mejor, al menos en la final. La Copa venía marcando otra pauta totalmente diferente, pero la verdad se define en un partido. Ahí Brasil fue contundente y no dejó lugar a cuestionamientos.

Nosotros los argentinos seguiremos hablando y llenándonos la boca con nuestras grandezas, seguiremos siendo superiores a todos, seguiremos siendo campeones antes de jugar los partidos, seguiremos siendo los mejores del mundo en todo lo que hacemos. Pero la alegría SIEMPRE es brasilera.

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Posted by TibU_22 | Comments (0)